A cada lechón le llega su noche buena.
A mala suerte, envidia fuerte.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Yo que callo, piedras apaño.
A cama chica, echarse en medio.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Del favor nace el ingrato.
Abrojos, abren ojos.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Una en el papo y otra en el saco.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Llegar y besar, suerte es singular.
Dar una fría y otra caliente.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Rana en el fondo del pozo.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
A escote nada es caro.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
El que tiene más galío, traga más pinol.
A tal señor, tal honor.
A veces perdiendo se gana.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Alforjas llenas quitan las penas.
Sin un duro, no ha futuro.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El que mucho corre, pronto para.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Cada balanza tiene su contrapeso.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.