Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Quien hace, aplace.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Quien bien quiere, bien obedece.
El ojo quiere su parte
El interés tiene pies y yo también.
Limpio de polvo y paja.
La boda de los pobres, toda es voces.
Dar el consejo y el vencejo.
Ni quito ni pongo rey.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Más vale que sobre que no que falte.
El que no trabaja no come.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Quien destaja no baraja.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Un ruin ido, otro venido.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Date prisa, pero no corras.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Un loco hace ciento.
El comedido sale jodido.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Abril, uno bueno entre mil.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Hacer la del humo.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Favores harás, y te arrepentirás.
Hijos y mujer añaden menester.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Soñar no cuesta nada.
Las palabras se las lleva el viento.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Trabajo en domingo no da fruto.