A fuerza de villano, hierro en mano.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Si te casas con un hombre rico, es igual que sea feo o bonito.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Un yerro, padre es de ciento.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Limpio de polvo y paja.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Jugar bien sus cartas.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Al bobo, múdale el juego.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Hacer enseña a hacer.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La sangre, pesa más que el agua.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
La misa, dígala el cura.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Año de pitones, año de cabrones.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
A caracoles picantes, vino abundante.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Borracho que come miel, pobre de él!
Fingir locura, es a veces cordura.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Ocio, ni para descansar.
El tiempo es como una flecha que vuela.