Burro que piensa bota la carga.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
El ojo quiere su parte
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Diligencia vale más que ciencia.
Quien no da nudo, pierde punto.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Sale más caro el candil que la vela.
A enemigo que huye, puente de plata.
Loro viejo no da la pata.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Olvidar una deuda no la paga.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Volverse humo.
Jugar al abejón con alguien.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Despacito por las piedras
Te paso la pala diego
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Gente de montaña, gente de maña.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Bueno está lo bueno.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Quien mucho desea, mucho teme.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.