El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Can que mucho lame, saca sangre.
Bondad con hermosura, poco dura.
Iglesia, o mar, o casa real.
El que vende un caballo es porque patea.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Que no te den gato, por liebre.
Carne en calceta, para quien la meta.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
De casas y de potros que lo hagan otros.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
De cuero ajeno, correas largas.
Antes di que digan.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Para el solano, agua en mano.
Despacito y buena letra.
A quien nada quiere, todo le sobra.
A escote, no hay nada caro.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Pa' todo hay fetiche.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Mojarse el potito.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
No hay dicha, sino diligencia.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Amor forastero, amor pasajero.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.