Ron, ron; tras la capa te andan.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Quien debe y paga, no debe nada.
Jugar la vida al tablero.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
El mejor premio es merecerlo.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
No lo hurta, lo hereda.
Jugarse hasta la camisa.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Donde hay nobleza, hay largueza.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.