Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Suerte, y al toro.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Un ten con ten para todo está bien.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
A buen señor, buena demanda.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Jugar la vida al tablero.
Hombre osado, bien afortunado.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Enero mes torrendero.
Buena burra hemos comprado.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Demasiado pedo para la mula.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Todo amor tiene su gasto
Ladran, pues cabalgo.
El que rompe viejo, paga nuevo.