Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Estoy hasta las manos.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
El que fía, salió a cobrar.
Si vives alegre, rico eres.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
El que más chifle, capador.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Indio con puro, ladrón seguro.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Paga para que te acrediten.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Esto está en chino.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
El que paga mal, paga dos veces.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
La peor pobreza es tener deudas.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Todo lo que brilla, no es oro.
A feria vayas que más valgas.