Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
La buena mula en el establo se vende.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Junio brillante, año abundante.
Calle mojada, caja cerrada.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
¿Fiado?. Mal recado.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Codicia mala, el saco rompe.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Deuda pagada, otra empezada.
Un amigo vale cien parientes
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Donde las dejan, las cobran.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Decir bien y obrar mejor.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Nada puede dar quien nada tiene.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
La lealtad se paga.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
El que da, recibe.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.