Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Riqueza vieja es la nobleza.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
El hablar es plata y el callar es oro.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Buena mula, mala bestia.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A buenos ocios, malos negocios.
Cuando te den, da.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Domingo, domingo, día de pingo.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Harto da quien da lo que tiene.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Al más charrán paga le dan.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.