Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Lo prometido es deuda.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Gana poco, pero gana siempre.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Amor sin plata, no dura.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Donde lo hay, se gasta.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Casa en canto, y viña en pago.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Plata de cura, ni luce ni dura.
De comerciar a robar, poco va.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Como es el pago, así es el trabajo.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Moda y fortuna presto se mudan.
La mano perezosa, pobre es.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Quien prestó, perdió.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Plata en mano, culo en tierra.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
El trabajo por la mañana vale oro.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Cada uno canta como le pagan.
A río revuelto, ganancia de pescadores.