Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
A cazuela chica, cucharadica.
Dar de comer al diablo.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
De lengua me como un plato.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Lengua malvada corta más que espada.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Tras el buen comer, ajo.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Cazador, mentidor.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
Cada mochuelo, a su olivo.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Saber cuantas púas tiene el peine.
El que tiene boca, se equivoca.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
No muerdas la mano que te da de comer.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Perro ladrador, poco mordedor.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Te están dando Atol con el dedo.
El que quiere besar, busca la boca.
De boca para fuera.
El que come con navaja, come más que trabaja.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
En la duda, ten la lengua muda.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
La que da beso da d'eso.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
El borriquito delante, para que no se espante.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.