Buenas acciones valen más que buenas razones.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Jamás digas: nunca jamás.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
De mozo rezongador nunca buena labor.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Dios ayuda al que mucho madruga.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
El perezoso siempre es menesteroso.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Pocos pelos, pero bien peinados.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Para todo perdido, algo agarrado.
Calle el que dio y hable el que recibió.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
La manda del bueno no es de perder.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
El que mucho escoge poco coge.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Cuentas claras conservan amistades.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Este batea y corre para tercera.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Sin dudar, no hay acertar.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
A la hija mala, dineros y casalla.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Libro prestado, libro perdido.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Loquillo y los Trogloditas.