Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Cual el año, tal el jarro.
Deja la h de ayer para hoy.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Ocasión llegada presto agárrala.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Mal es acabarse el bien.
Da Dios el frío conforme al vestido.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Inclinar la balanza.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Juntos en las duras y en las maduras.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Dinero de canto, se va rodando.
Esta lloviendo sobremojado
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Abril, deja las viñas dormir.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Hay que dar para recibir.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Más obrar que hablar.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
La prisa será tardar.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Decir bien y obrar mejor.
Quien bien imagina, llámese adivina.
El frío conoce al encuero.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Barco grande, ande o no ande.
Cuando se encapota el sol en jueves, antes del domingo llueve.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Quien bien ata, bien desata.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Fiebres otoñales, largas o mortales.
En verano hasta el más seco suda.
Antes de meter, prometer.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.