A cada ermita le llega su fiestecita.
En Abril, florece el jardín.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Tal vendrá que tal te quiera.
Por mucho pan nunca es mal año.
[inicio del curso].
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Alegrías secretas, candela muerta.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
A malos ratos, buenos tragos.
Todo va a parar al dedo malo.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El que se apura llega tarde.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
El invierno es el infierno de los míseros
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Roma, acuerdos y locos doma.
Enero desaloja las camas
Alegría amagada, candela apagada.
La noche para pensar, el día para obrar.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Una vez al año, y ésa con daño.
El que da, recibe.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
La muerte regalos no prende.
O la bebes o la derramas.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Año de brevas, nunca lo veas.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Una copa a las once, son once a la una.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.