Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Pocas palabra y muchos hechos.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Amar a todos, confiar en nadie.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Agua mansa, traidora y falsa.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Esquílalas pero no las desuelles
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
No da un tajo ni en defensa propia.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Real ahorrado, real ganado.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Riqueza vieja es la nobleza.
Dulce y vino, borracho fino.
Tierra por medio, para poner remedio.
Al mal año, tarria de seda.
Jugar la vida al tablero.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Querer sanar es media salud.