Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
A padre ahorrador, hijo gastador.
A la virtud, menester hace espaldas.
A padre avaro, hijo pródigo.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
La hacienda, el dueño la atienda.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Dios nos coja confesados.
Hablen cartas y callen barbas.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.