El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Arriba canas y abajo ganas.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Casa en canto, y viña en pago.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Según es el dinero, es el meneo.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Bailar la trabajosa.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
El que algo quiere, algo le cuesta.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Las ideas están exentas de impuestos.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Firma papel y te encadenarás a él.
En el pecado se lleva la penitencia.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
No da quien tiene, sino quien quiere.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Obra con amores y no con buenas razones.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
A roma va, dinero llevará.
Atrás viene quien las endereza.