Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Averiguelo, Vargas.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Criados, enemigos pagados.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
La democracia también genera hombres deshonestos
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Hermano mayor padre menor.
La ventura es paño que poco dura.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Viejo con moza, mal retoza.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Hijos y hogar, son la única verdad.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.