Agrada, quien manda.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Tiene más miedo que vergüenza.
Tienes más salidas que una autopista.
La envidia es una mala consejera.
A hijo malo, pan y palo.
El que mal se maneja, despacio padece.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Haz lo que creas que está bien.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Mucho apretar, listo aflojar.
Baila más que un trompo.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Hacer pinitos.
Sobre mojado, llueve.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Suegra, ni de barro es buena.
Todo lo muy, es malo.
Serio como perro en bote.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Dos cabezas piensan más que una.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
De casta le viene al galgo.
Las letras con sangre entran.
Amor y vino, sin desatino.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
No falta de que reirse.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Hay que coger al toro por los cuernos.
Del mal, el menos.