No hay mal que por bien no venga.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El que no agradece, al diablo se parece.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Los lugares altos tienen sus precipicios.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Del mal vino, buena borrachera.
Día de agua, taberna o fragua.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Todo salto tiene riesgo.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Un loco hace ciento.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Nadie sabe para quien trabaja.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
No te metas donde salir no puedas.
De la risa al duelo un pelo.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
A barriga llena, corazón contento.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
A chico caudal, mala ganancia.
El amor hace salir alas
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Al buen callar, llaman Santo.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Las penas de amor las quita el licor
No te salgas por la tangente.
A tal señor, tal honor.
Componte para el marido y no para el amigo.