Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
La buena jornada empieza muy de mañana.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Lo que hoy es, mañana no es.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
La casa, la mujer la hace o deshace.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Para aprender, perder.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Dando y tomando, no cabe engaño.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
El gozo en el pozo.
Gente parada, malos pensamientos.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Tras el vicio viene el lamento.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Buena ventura solo con otra dura.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Pascua pasada, el martes a casa.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
El primer amor nunca se olvida