Nunca para el bien es tarde.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Una pena quita a otra pena.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Arca abierta al ladrón espera.
No te acostumbres a lo que no dure.
Buenas cartas a veces pierden.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Al rey muerto rey puesto.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Para que quiere cama el que no duerme.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
La avaricia rompe el saco.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El amor entra por los ojos.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Palabra de boca, piedra de honda.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
El mejor premio es merecerlo.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Hace más el que quiere que el que puede.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Matar dos pájaros con una piedra.
El sexo nos hace perder la cabeza
La soga siempre parte por lo más finito.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
La muerte nos iguala a todos.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Todos los extremos son malos.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Por el interés te quiero Andrés.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.