Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Las deudas de juego son deudas de honor.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Buena fama, hurto encubre.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Dulce y vino, borracho fino.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Todo mi gozo en un pozo.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Juicios tengas, y los ganes.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Bien te quiero y mal te hiero.
Cada uno muere de su vicio.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Hebra larga, costurera corta.
El que quiere subir inventa la escalera.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Cada palo que aguante su vela.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
El diablo nunca duerme.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
el fracaso es la madre del éxito.
El buscador es descubridor.
Antes di que digan.
No hay dicha, sino diligencia.