El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
El solo querer es medio poder.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
No te acostumbres a lo que no dure.
Dar un cuarto al pregonero.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Buenas cartas a veces pierden.
Nunca para el bien es tarde.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Una pena quita a otra pena.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Al rey muerto rey puesto.
Para que quiere cama el que no duerme.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Arca abierta al ladrón espera.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Da Dios el frío conforme al vestido.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El amor entra por los ojos.
La avaricia rompe el saco.
Palabra de boca, piedra de honda.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Hace más el que quiere que el que puede.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
El sexo nos hace perder la cabeza
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El mejor premio es merecerlo.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Matar dos pájaros con una piedra.
La soga siempre parte por lo más finito.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
La muerte nos iguala a todos.
Todos los extremos son malos.
Por el interés te quiero Andrés.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.