Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Del ahorro viene el logro.
Quien no se arriesga no conquista
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Faldas largas, algo ocultan.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Juego y paseo, solo para recreo.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Jugar a dos barajas.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Van al mismo mazo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
El tiempo es el mejor consejero
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
De boca para fuera.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Estas son de mi rodada.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Llegar a punto de caramelo.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Vive tu vida y no la de los demás.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Para presumir hay que sufrir.
De descansar, nadie murió jamás.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.