Amor nunca dice basta.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
A los enemigos bárreles el camino.
A cada paje, su ropaje.
Incluso el día más largo tiene un final
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Genio y figura hasta la sepultura.
Pan para hoy, hambre para mañana.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Cada pájaro lance su canto.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
El que tiene es el que pierde.
Errando errando, se va acercando.
Aire gallego, escoba del cielo.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Hoy no se fía, mañana sí.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
A la hija mala, dineros y casalla.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
La letra mata, su sentido sana.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Irse con la música a otra parte.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Sin padrino no hay bautizo.
Bien ama quien nunca olvida.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Cada hombre deja sus huellas.
Dios da, nunca vende.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Mal viene el Don con la carga de paja.