Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Quien da el consejo, da el tostón.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Al buen, regalo; al malo, palo.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Al mal año, tarria de seda.
Donde hay pelo hay alegría.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
La muerte, al pobre no se atreve.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Firma papel y te encadenarás a él.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Cuando el sol sale, para todos sale.
Viento del solano, agua en la mano.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Llegaste como caído del cielo.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Cada uno canta como quiere.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Hablar con el corazón en la mano.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Come y bebe, que la vida es breve.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
El que mucho escoge poco coge.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Hasta la salud necesita descanso.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.