Dios acude siempre.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El hombre nació para morir, es mortal.
La esperanza mantiene.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Desdichas y caminos hacen amigos.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
De desgraciados está el mundo lleno.
De lo perdido, lo que aparezca.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La esperanza alegra el alma.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Enero y Febrero desviajadero.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Amor de dos, amor de Dios.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Tal para cual.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
El que muda de amo, muda de hado.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Obra acabada, a dios agrada.
Cosa muy querida, presto perdida.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra