Por San Martín, trompos al camino.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
El que la deba, que la pague.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Amor de amos, agua en cestos.
A la vejez aladares de pez.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
El abad canta donde yanta.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Boca ancha, corazón estrecho.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
La mejor felicidad, es la conformidad.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Una palabra deja caer una casa.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Con la muerte todo se acaba.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Ojo al parche.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.