Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Paciencia y barajar.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Amistad que murió, nunca renació.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Buen moro, o mierda u oro.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Donde pone el ojo, pone la bala.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Cada cosa tiene su precio.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Si voy, con lo que te doy.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Ir por lana y volver trasquilado.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Mal acaba quien mal anda.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
De buena semilla, buena cosecha.
El tiempo es oro.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Lo que ha de ser, va siendo.
Intimidades, solo en las mocedades.
Las prendas de ropa son alas.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Donde entra beber, sale saber.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.