Campo florido, campo perdido.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Secreto a voces.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
La que da beso da d'eso.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
De casta le viene al galgo.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
El amor y la fe, en las obras se ve.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
La larga visita la alegría quita.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
De cuero ajeno, correas largas.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La muerte en la patria es agradable.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Desee bien, sea bueno.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Ocio, ni para descansar.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
El que manda, manda.
A gran prisa, gran vagar.
A donde las dan, allí las toman.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Paso a paso, se va lejos.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
A amo ruin, mozo malsín.