Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Tripa vacía, suena pronto.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Depende de cómo caigan las cartas
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
A todo marrano le llega su diciembre.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Paso a paso se hace camino al andar.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Oración de perro no va al cielo.
Un real de deuda, otro acarrea.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
La jodienda no tiene enmienda.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
La gloria del amante es la persona amada.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
A barba muerta, obligación cubierta.
Donde manda el amo se ata la burra.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Quien desprecia, comprar quiere.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.