Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Esto no termina hasta que se acaba.
Todo lo que no es dado es perdido
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Amores reñidos, los más queridos.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Confía en lo que ves
Ir de capa caída.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Las cosas lo que parecen.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Quien empiece el juego que siga con él
Bella por natura, hasta la sepultura.
Favorecer, es por norma perder.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Los bellos caminos no llevan lejos.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
De tus herederos, sé tu el primero.
Amores de lejos no son parejos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Dios castiga sin palo ni piedra
Alegría, belleza cría.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
La fantasía es la primavera del alma
La naturaleza proveerá.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Casa en canto, y viña en pago.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Favores harás, y te arrepentirás.
La necesidad tiene cara de hereje.
Fiate de Dios y no corras.