A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El que guarda, halla.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Nobleza obliga.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Parto malo, e hija en cabo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Dinero guardado, barco amarrado.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Hoy figura, mañana sepultura.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Mal es acabarse el bien.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Sigue el sendero de la serpiente, y llegarás a la muerte.
Mal camino no conduce a buen sitio.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El que quiera honra, que la gane.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
El que mal anda, mal acaba.
El que trae , lleva.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
El oficio hace maestro.
A fin de año, remienda tu paño.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Buena carrera del buen caballo se espera.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.