Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
La fantasía es la loca de la casa
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
El sastre de fama, conoce la trama.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Al loco y al fraile, aire.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
La casa esta donde el corazón.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Amor comprado, dale por vendido.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Bodas y aguas, como son guiadas.