Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Idos y muertos es lo mesmo.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
La desgracia de un loco es dar con otro.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Mal camino no va a buen lugar.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Amigo lejos, amigo muerto.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
El pasajero se conoce por la maleta.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Amor viejo, pena pero no muere.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Descansa el corazón, contando su pasión.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
La muerte es imprevisible.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.