El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Perfecto solo Dios.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Voz del pueblo, voz de Dios.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Dios tarda, pero no olvida.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
El que la sigue la consigue.
Favor publicado, favor deshonrado.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Quien se casa, casa quiere.
Las desgracias no vienen solas.
Si vas para volver, no vayas.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
El casado por amor vive vida con dolor.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
La suerte nunca da, solo presta.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Toda desgracia es una lección.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
A donde va la gente, va Vicente.
Del odio al amor hay solo un paso.
Sé osado y serás afortunado.
Date a deseo y olerás a poleo.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.