Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Nadie busca ruido con su dinero.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
A la vejez, viruelas.
Hombre osado, bien afortunado.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
La lengua queda y los ojos listos.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Mujer precavida vale por dos.
Al asno rudo, aguijón agudo.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Le dieron como a violín prestado.
Casa y potro, que lo haga otro.
Amor de lejos, felices los cuatro
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
La muerte es imprevisible.
Nadie arrebañando engorda.
Al rey muerto rey puesto.
El que no anda, no tropieza.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.