Saber uno los bueyes con que ara.
Tapados como el burro de la noria.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Que no llegue la sangre al río.
Edificar sobre arena no es buena labor.
A otro perro con ese hueso.
Paga para que te acrediten.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
El que no sabe, es como el que no ve.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El amor hace iguales a los que no lo son.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Se te cayó e cassette
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Un yerro, padre es de ciento.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
La larga visita la alegría quita.
El que se brinda se sobra.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
A bestia loca, recuero modorro.
Al que dice la verdad le ahorcan.
La glotonería acaba con muchos.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
A golpe dado no hay quite.
La ambición mató al ratón.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Juramento, juro y miento.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Callemos, que el sordo escucha.
Pesar compartido, pronto es ido.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.