Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Al espantado, la sombra le basta.
Quien no arrisca, no aprisca.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Cuenta errada, sea enmendada.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Indio con puro, ladrón seguro.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Inútil como cenicero en moto.
Amor de amos, agua en cestos.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Nadie da nada a cambio de nada.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Mal hace quien nada hace.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Quien no sabe, no vale nada.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.