El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
A la hora mala no ladran los perros
Soltero maduro, maricón seguro.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Fiar, en Dios y en otro no.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Culo sentado, hace mal mandando.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
El que es pendejo ni de dios goza.
Siempre hay un roto para un descosido.
El amor no quiere consejo.
Quien anda mal, acaba mal.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Cuentas claras, amistades largas.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Músico pagado, toca mal son.
Mucho apretar, listo aflojar.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
A otra cosa mariposa.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Contra gustos no hay nada escrito.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Boda sin borracho tenla a milagro.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Camino robado, al otro día, sin gente.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.