Casa empeñada, pobre y desamparada.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Más enredado que un kilo de estopa.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
No hay dicha, sino diligencia.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Buen abogado, mal cristiano.
Hombre harto, no es comilón.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Guardia viejo no cae en gancho.
Muchos componedores descomponen la novia.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Tiene más miedo que vergüenza.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
El loco, por la pena es cuerdo.
Mala olla y buen testamento.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Hijos casados, duelos doblados.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.