Bonito era el diablo cuando niño.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Quien con toros anda, a torear aprende.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Mira que no está el horno para bollos.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
La mierda cuando la puyan hiede.
A la mujer y a la mula, vara dura.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El sol de enero, poco duradero.
Principio quieren las cosas.
Fía poco y en muy pocos.
Humo de hogar no empaña el cielo.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Juego mayor quita menor.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Cada malo tiene su peor.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
No soy ninguna perita en dulce.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.