¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
A mala leña un buen brazado.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
La mejor palabra es la que no se dice.
Más vale tuerta que muerta.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El gandul es un cadáver con apetito.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Hablando se entiende la gente.
Haz mal y guárdate.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Arroz que no se menea, se quema.
La ignorancia es abuela del saber.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Engordar para morir es mal vivir.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Las piedras rodando se encuentran.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
No estrujes tanto la naranja, que amargue el zumo.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
La guerra y riesgos masivos, tiene también incentivos.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Quien te altera te controla.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.