La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Quien se casa, casa quiere.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
No todo el que llora, de pena llora.
Del ocio nace el feo negocio.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Variedad es causa de amenidad.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
A quien espera, su bien llega.
Nadie es sabio en todas partes.
Deuda pagada, otra empezada.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Gran constipado, culo apretado.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Sin pito y sin flauta.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Al loco y al toro, dale corro.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Jodido pero contento.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.