Nadie se muere en la vispera.
Abril, siempre fue vil.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Quien hace por común, hace por ningún.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
Cuervos vienen, carne huelen.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Hay que leerle la cartilla.
Calvo vendrá que calvo me hará.
A chico santo, gran vigilia.
Mucho gana quien no Juega.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Camino malo, pásalo pronto.
Sin un duro, no ha futuro.
Querer sanar es media salud.
El que callar no puede, hablar no sabe.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
No cantes victoria antes de tiempo.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Aquel que guarda siempre tiene.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Dan darán, dicen las campanas.
El que tiene es el que pierde.
Ajo dulce no hay.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Año malo, panadera en todo cabo.
Canas y armas vencen las batallas.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
A cena de vino, desayuno de agua.
El amor entra por los ojos.