El que más mira menos ve.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Del monte sale, con que se arde.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Hablar con el corazón en la mano.
Las medias, ni en los pies son buenas.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Se defiende como gato panza arriba.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
El sexo nos hace perder la cabeza
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Más se logra con amor que con dolor.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
No se puede servir a dos señores.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
No es posible defenderse del aburrimiento
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Del falso bien viene el auténtico mal
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Todas las horas hieren. La última mata.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Al hombre afligido, no le des más ruido.