Niño con siete niñeras se queda ciego.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
A malos ratos, buenos tragos.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
A falta de manos, buenos son los pies.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Alma sin amor, flor sin olor.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Amigo no fue el que lo dejó de ser.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Hacer de un camino, dos mandados.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Hacer enseña a hacer.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Bastante colabora quien no entorpece.
El río, por donde suena se vadea.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Al buen amar, nunca le falta que dar.