De padres asientos, hijos taburetes.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Buena vida, arrugas tiene.
Jugar bien sus cartas.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
El mundo está vuelto al revés
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Cama de novios no la tienen todos.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Lo que mal empieza, mal acaba.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Hijos y mujer añaden menester.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
A quien presta nada le resta.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
La noche es capa de pecadores.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Gallina que no come, no pone.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
A dos puyas no hay toro bravo.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Can que mucho lame, saca sangre.